Aquí lo puede ver y escuchar. Si no sabe mandarín no se preocupe porque está subtitulado. Se trata de una noticia difundida por la televisión china en verano. En el tortillismo, casero, esperábamos el video y recientemente llegó a la cocina. Traído como un tesoro desde la Asia profunda como lo hacía en la edad media el mismísimo Marco Polo. Pero no para quedarnos con la novedad. Esta vez no es otra de las tantas curiosidades importadas desde más allá de las grandes murallas. Es mucho más.
Un individuo que se trata ingiriendo directamente un derivado del petróleo, tal como vemos en las imágenes, tendemos a situarlo al borde de la locura, o en plenitud. Pero como todos bien sabemos somos más fuera que dentro. Los que estamos en plena lucidez médica no permanecemos exentos de haber tomado derivados del petróleo, consciente o inconscientemente, en la sopa o en los supositorios. Todos lo habremos hecho alguna que otra vez y la mayoría cada día. A modo de resumen miren esto que es lo más esquemático que he encontrado por ahí. Así que empecemos a mostrarle un respeto a nuestro protagonista del día.
Más atención merece el personaje desde una perspectiva social. A sus 71 años de edad trabaja en una industria no mecanizada. Produce todo aquello que en nuestro estado los ciudadanos nos negamos a hacer a partir de los 67. Lo hace con un estado de salud envidiable. Solamente tiene problemas respiratorios. Comparados con los que causa la inhalación de sustancias resultantes de la combustión de los derivados del petróleo tiene tonterías para tener la edad que tiene. Así que como modelo nos conviene. Sano y productivo. Representa toda una imagen social.
Un servidor se atreve a contarle que no hace demasiadas horas ha concluido en Durban una cumbre de las que periódicamente tienen lugar en algún rincón de planeta. A esta convocatoria han asistido como casi siempre todo tipo de mandatarios con sus respectivos contra-mandatarios sin invitación al evento. Todos ellos acudieron gracias a la combustión de toneladas de queroseno. El mismo líquido que el famoso anciano chino bebe a diario en beneficio de su salud. Pero no sólo la suya. Apuesto que es en beneficio del bienestar de todo el planeta y de todos los seres vivos que lo habitan. El líquido que arde en el planeta él lo digiere, disminuyendo uno de los factores de calentamiento global.
Podemos concluir que este hombre es un benefactor de la humanidad. Se sana con aquello que a todos nos va enfermando y que nadie desde Durban ha sido ni será capaz de curar. Desconozco si ha bebido de la sabia medicina milenaria que le rodea. Lo que está claro es que ha superado y con creces su dimensión holística. En beneficio de orientales y occidentales. En beneficio del alma y el cuerpo. En beneficio de todos dejemos de quemar queroseno yendo y viniendo de cualquier rincón del planeta. Hacia alguna cumbre o hacia el precipicio. Empecemos a beberlo racionalmente.
4 respuestas a Un chino bebe queroseno