No nos encontramos a principios de pre-temporada mediática. Aquel periodo en el cual los profesionales de este sector terminan masivamente sus contratos vigentes deberá esperar la llegada del calor. Cuando el verano hace acto de presencia se mueven ideas por las mesas de contratación mass-mediáticas. Proyectos futuros junto con rescisiones de confianza conviven durante esta pequeña temporada.
Las épocas de crisis son épocas de cambios. En cuestiones audiovisuales acaba de anunciarse la boda entre Antena 3 y La Sexta. Otro cambio más que acarreará cambios en cada una de las casas para encajarlas en una sola. Cuando la unión es entre cónyuges de alta alcurnia los encajes pueden llegar a ser complicados. Entre individuos que no poseen nada coser y cantar. Entre aquellos que cuentan con un gran séquito dificultoso simplicarlo a uno solo. Eso es lo que ocurre a gran escala en el proceso de fusión entre las dos empresas anteriormente mencionadas. Es dificultoso el encaje siendo necesario el recorte de personal.
Cuando una fusión se realiza en un ambiente expansivo generalizado la alternativa del personal sobrante es evidente. Fruto de las ansias de expansionismo empresarial, a corto plazo la dirección se desprende de partes duplicadas de plantilla, consecuencia del enlace. Las partes sobrantes encuentran salida en otras empresas de la competencia también en auge. En un clima profundamente recesivo la fusión no se suele deber a ambiciones de cuotas de mercado ni nada parecido. La fusión se produce en un ambiente donde cada unidad de producción busca seguir poder produciendo. La supervivencia pura y dura que dificulta la misma supervivencia del personal sobrante de cada una de las empresas. Los recortes que aplicándose desde arriba lastiman al más débil en un entorno de lucha constante por restricción de oportunidades. Dicho lo mismo de otra manera.
En este escenario es en el que uno de los presentadores de mayor fama del panorama televisivo tiene que afrontar la situación de su propia empresa. Aclaro que este personaje tiene dos caras porque las tiene que tener. Dos actitudes diferenciadas en los últimos tiempos. No es lo mismo ser un profesional de los medios que dueño de los mismos. Buenafuente cumple con ambas condiciones y la opinión pública entiende que sufre del mismo mal que Dr.Jekyll y Mr.Hide. A veces en sus programas, como buen profesional, satiriza la conducta de los empresarios. Lógico al ser estos minoría entre su audiencia y la de casi todos los canales. Pero como empresario gasta las mismas soluciones. Lógico también pues debe afrontar las mismas problemáticas que los demás dueños de productoras.
Como curiosidad final voy a recordar una de las adquisiciones de empresas del sector más criticadas, aunque siempre con la boca pequeña en tiempos de bonanza. Fue la de Endemol por parte del grupo Telefónica. Eran épocas en las que se pagaba un millón de euros por un conjunto de ideas y no ocurría absolutamente nada. Lo que hoy son recortes ayer eran lluvias de millones. Lo que hoy son problemas ayer eran soluciones. El vilipendiado Juan Villalonga quién sabe dónde habita y quién le critica. Le sucedió en el cargo aquel que dirigía los destinos de la mayor tabacalera de este país antes de ilegalizarse su producto estrellado lentamente en la semi-clandestinidad. Ya nadie se acuerda de nada hasta el punto que pensamos que en el autocar que cruzaba de costa a costa un continente no se fumó nunca. Aunque en el cenicero se encuentren restos de colillas. Nadie se acuerda que Buenafuente llegó al accionariado de la cadena en que trabaja por la imposibilidad de cobrar en metálico. Y como a casi todo profesional que se mete a directivo nada le funcionó de la misma manera a partir de entonces. Las cosas de palacio son para los cortesanos. Ahora a buenafuente le toca reinar dando la cara demasiado a menudo. Tarea complicada.
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jsp22
21 diciembre, 2011 at 8:04
Hola Dani, solo dejarte un saludo y corresponder así a tus visitas a mi blog. Ya volveré con el espíritu cargado de comentarios y seguiremos friendo a estos elementos que tienen el conocimiento justo para pasar un escaso rato. Un abrazo.
dani...él
21 diciembre, 2011 at 8:43
Si no los freímos ya se calentarán solitos al sol del verano dentro de un rato un poco más largo.
Saludos agradecidos