Tal como nos llega el turrón se acerca la necesidad de consumir desenfrenadamente. Hay que comprar no solamente para uno mismo sino también para los demás que a su vez adquieren productos para uno mismo. Un galimatías sin parangón en ninguna otra época del año. La cuestión llenar armarios y no mirar con qué.
Frente a esta práctica visceral la banca contraataca. No me refiero a las nuevas entidades anteriormente cajas de ahorros para las pensiones, la invalidez o los decesos. No me refiero tampoco a las viejas entidades con origen en los montes de piedad. Me refiero ampliamente a todas las entidades, ahora a una como Fuenteovejuna.
Ya les había comentado con anterioridad que los últimos compases de un ejercicio son los apropiados para tapar los olvidos de los meses anteriores. Si usted se olvidó de agrandar su plan de pensiones durante 2011 puede ser diana perfecta de la memoria bancaria. Esa especie de subconsciente ajeno que le recordará con frenesí su lamentable lapsus.
Todavía está a tiempo de ahorrar un poco más. De aquí a final de año con bonificación fiscal en 2012. A partir de 2012 con ventajas para 2013. Aunque el regalo esté expuesto en el escaparate también puede llamar a su puerta un banco con un obsequio a cambio de recuperar la memoria. Una tarea dignamente keynesiana. Como propondría el mismísimo Greenspan rompiendo la fase del ciclo en la que se divisa la posibilidad de exhuberancia irracional. Calmando la deriva hiperinflacionista estacional que nos llevaría al caos más absoluto.
Buen momento para aportar alguna suma extraordinaria al plan. Buen momento para echar agua al fuego consumista navideño. Buen momento para abrir un plan de pensiones si todavía no lo tiene. Sin olvidar que todo lo aportado le mermará satisfacciones presentes. Encontrará información en los medios de comunicación, en la calle o por aquí de manera muy esquemática de lo que puede llegar a suceder si soluciona el olvido en lo que queda de año. Pero tampoco olvide que sus planes dependerán en última instancia de lo que en la ciencia se vaya cociendo. Me refiero a los viagras y similares que forman parte del pasado y presente. Los elixires de la eterna juventud están por llegar.
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