Toscafund es uno de los hedges funds en los que existe la posibilidad de delegar una hucha con miles de millones de euros. Estos instrumentos de inversión no suelen aceptar cantidades demasiado corrientes. Su economista jefe Savvas Savouri pronostica la debacle del país heleno en caso de salirse de la moneda común y optar por ejercer la soberanía monetaria como antaño. Pronostica hiperinflación, conflictividad social, huída de capitales, personas y riquezas.
Un escenario de lo más lindo al que ya estamos acostumbrados. En la imaginación de estos personajes que tienen la oportunidad de ganar grandes sumas por efecto de la desgracia ajena es lógico que figuren este tipo de situaciones catastróficas que les llevaría al beneficio extremo. Juegan con grandes capitales. Pero son irrisorios respectivamente a la suma total de cantidades que manejan las grandes firmas financieras. Así también es lógico que nos intenten amedrentar ante un posible cambio de escenario en una determinada región del globo.
Por un lado se benefician de la continuidad del modelo. La soberanía monetaria delegada desde Atenas hacia Frankfurt les hace fuertes. Pero la recuperación del poder en manos de un país les brinda la posibilidad de obtener grandes porcentajes en pequeñas cantidades invertidas. Siempre y cuando se cumpla el escenario apocalíptico que necesitan para hacer leña del árbol caído. Perderían soberanía y deuda por cobrar. Pero obtendrían grandes sumas compensatorias con la desgracia. Eso es lo que instiga quien conduce los capitales delegados por las grandes fortunas. El árbol tiene que seguir en pie. Si cae debe crear un terremoto. Si sigue en pie como ahora ya conocemos el escenario griego. En más de lo mismo podríamos resumir el futuro. ¿Si cae podría ser peor?
información relacionada:
Alessio Rastani