Este modesto equipo de la localidad burgalesa de Miranda de Ebro ha batido un récord que sólo cuenta con un antecedente. En la temporada 2001-2002 otro equipo que competía en la segunda división B del fútbol español llegó también a semifinales. El Figueres dejó en la cuneta al F.C.Barcelona, a Osasuna y a otros equipos de segunda división A y B. Esta vez los de Miranda eliminaron a Villarreal, Rácing y Espanyol como representantes de la máxima categoría. La próxima gesta se prevé difícil. El mirandés compite en una división amenazada por la desaparición. No es casualidad que se trate de la primera sin patrocinio. Se le conoce todavía por su denominación original segunda B.
En esta categoría el conjunto burgalés perdió recientemente el segundo partido liguero frente a la segoviana que ocupa plazas de descenso. Pese al resultado adverso sigue en posición de líder del grupo segundo y previsiblemente disputará la promoción de ascenso a la categoría superior con sabor financiero.
Lo que merece ser destacado a estas alturas no es la gesta de un modesto. Es la situación de debilidad de lo que se consideraba la mejor liga planetaria. No es casualidad alguna que tres equipos de la poderosa categoría hayan sucumbido frente a un segunda B. Es consecuencia del progresivo desmantelamiento del fútbol tal como lo hemos conocido. La mayoría de sociedades anónimas deportivas se encuentran en quiebra técnica. Consecuencia de fichar a destajo a golpe de talonario. En época de turbulencias financieras se encuentran en la imposibilidad de continuar con su modelo de gestión deportiva. No es raro que se enfrenten a formaciones teóricamente inferiores y caigan eliminados. Es lógico visto el nivel cada vez más parecido entre todas las categorías.
Sin descender demasiado de las alturas patrocinadas. Fíjense en la clasificación de lo que antaño se conocía como primera división. En cuarta, quinta, sexta y octava posición se encuentran por este orden Levante, Athletic, Espanyol y Osasuna. Equipos con pocas posibilidades económicas pero que por motivos que nada tienen que ver con el nivel de sus jugadores están ahí situados. Siendo riguroso debería afirmar que el único equipo con posibilidades reales de pagar estrellas planetarias es el Real Madrid. Aunque la posibilidad esté fomentada en la imprudencia de sus directivos no deja de ser una posibilidad. El que le sigue en la tabla está ahí gracias a un milagro de mayor magnitud que el sucedido en Miranda. Se ha encontrado con una generación fenomenal de futbolistas gratuítos procedentes de las categorías inferiores. Siguiendo la clasificación casualmente nos encontramos con el mismo fenómeno. Athletic y Espanyol tiran de la misma gratuidad. Levante y Osasuna más que realizar fichajes han perdido calidad en las últimas temporadas. Como Sevilla, Valencia, Villarreal y otros tantos que son incapaces de codearse con los grandes.
No será raro en un futuro ver equipos de categorías inferiores asaltar las semifinales de la competición copera. No será raro tampoco ver equipos recién ascendidos a la liga (añádale las letras que quiera a BBVA) disputar plazas de competición europea. La montaña rusa será la imagen que reflejen los campeonatos. Algo que ya ocurre desde la tercera posición de la primera categoría hasta nivel regional. Cuando los dueños de las dos primeras plazas desciendan del podio eterno el fenómeno serpenteante terminará afectando a todos. El nivel técnico es muy parecido y dirimirán trofeos cuestiones psicológicas, físicas, emocionales, arbitrales, rachas, maldiciones, supercherías, astros y rituales de todo tipo. Lo que quieran excepto talones. A la pelota se le dará con la puntera.