Sucedió en Grecia y se repite en España al cabo de pocos días. No piensen en las descalificaciones de las agencias de ráting que es algo más antiguo. Piensen en el mundo artístico y encontrarán las infinitas similitudes entre los dos accidentes.
Se dedicaban al mundo del espectáculo. Eran dos hombres comprometidos con el público. Uno rodaba actualmente una película sobre la crisis griega. El otro participaba desde hace años en los movimientos sociales, sindicales y políticos más cercanos al pueblo. Los dos murieron atropellados mientras conducían una moto. Uno en Atenas y el otro en Madrid. Los dos conductores de los vehículos criminales podrían considerarse de raras características. No abundan por la calle ese tipo de pilotos. Uno era policía fuera de servicio. El otro un ciudadano chino al borde del coma etílico circulando a 150 km/h por una ciudad. Minorías muy minoritarias.
Desconozco si los astros incidían durante la semana anterior en la desgracia de la gente dedicada al mundo del espectáculo. Theo Angelopoulos y Álvaro Tejero Barrios nos abandonaron para siempre. Pero nos dejaron con la suspicacia en la punta de la imaginación. Una casualidad digna de película.
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gallegorey
29 enero, 2012 at 18:37
Cuando se dio el caso del director griego me dejó la cosa pensando, y ahora puede que solo sea una coincidencia, pero mosquea la cosa.
dani...él
30 enero, 2012 at 7:13
Por un punto pasan infinitas líneas rectas. Por dos sólo una. Si llega a marcarse otro punto dentro la misma línea podremos hablar de causalidad a ciencia cierta.
saludos
Verónica Sáenz Buzarra
31 enero, 2012 at 13:27
La de reivindicadores de justicia que mueren al año en “accidentes”, y nadie se entera…
dani...él
31 enero, 2012 at 16:04
Cuando se hacen este tipo de afirmaciones me parecería adecuado terminar de poner nombres y apellidos o citar la fuente donde están escritos. De lo contrario sólo son sospechas de tropelías cometidas contra los reivindicadores de justicia.
saludos.