Instalados en la calma es la manera como percibimos aquello que nos rodea de mejor manera. Tras varias semanas de competiciones futbolísticas llegan los amistosos internacionales. Entre otros entrenos a puerta abierta se disputará hoy mismo un España-Venezuela sin trascendencia. No ocurrirá nada destacable, termine el partido con goleada o con escándalo arbitral. Sólo escandalizarán las secuelas de cara a los posteriores encuentros. Un mínimo rasguño en algún contendiente se lamentará fervientemente desde el periodismo partidista.
En la liga la situación está más caliente. Los diez puntos que separan Madrid de Barcelona no son obstáculo para repetir la lectura de calcados titulares cada lunes. La prensa sigue destacando por enésima semana consecutiva la vivacidad del barcelonismo en la competición liguera. Por una causa o por otra.
El Real Madrid disputó según la prensa los últimos encuentros en terreno propio. Los periodistas lo cuentan en otras palabras pero en el fondo vienen a decir eso. Hasta el que parecía por televisión jugarse en Moscú en realidad se hacía en Tarragona. El césped ruso se importó desde la antigua sucursal del imperio romano. Si el penúltimo lo disputó el equipo blanco en tierras lejanas el último rival vallecano tenía mucho apego por la zona norte de la misma ciudad.
El perdón entre equipos de la capital va configurando un imperio de color blanco donde empieza a no ponerse el sol. El arbitraje casero perdonó la pena máxima a Sergio Ramos. No creo confundirme en el término casero. Vean el municipal de vallecas como un campo de entreno más del principal equipo de la ciudad.
Donde parecen jugarse los encuentros fuera de lugar es en las competiciones coperas. El espectador se sitúa en terreno parlamentario y se dedica a silbar los himnos de los prolegómenos. Lo ocurrido y por ocurrir en las finales de copa entre Barça y Athletic se convierte poco a poco en tradición mundial. El domingo mientras Real y Rayo se enfrentaban en Madrid, en Inglaterra no sonaba ningún himno al iniciarse la final de la copa de la liga entre Liverpool y Cardiff. Muerto el perro se acabó el desmadre. Hecho el silencio se hizo la censura o se deshizo. La extrema sofisticación me impide precisar. En Gran Bretaña tienen más sencillo escoger la próxima sede de la próxima final futbolística. En el “All England Club” de Wimbledon se jugaría a la perfección. En España con las pistas de tierra batida hemos topado. Antes se designa Vallecas como sede fija. Terminaría ganando el equipo blanco con arbitraje casero.
Archivos Mensuales: febrero 2012
Rasquera
Situado a los pies de la sierra de Cardó se encuentra este municipio que toma el protagonismo por unos momentos en esta página. Ocupa un lugar al borde del anonimato geográfico pero puede ser ejemplar en la manera de entender las maquinaciones que pasan por la cabeza de nuestros actuales políticos.
El mundo académico está volcado en la pretensión de cortar la poca soberanía que reside en los consistorios locales. El pequeño mundo político municipalista se defiende de los ataques que vienen desde muy arriba. Son agresiones fundamentadas con números rojos que urgen colorearse con otro aspecto menos cálido.
Por temperatura y pluviometría revolotea la idea de aprovechar las tierras de Rasquera para el cultivo de la marihuana. En convivencia con los cultivos milenarios de olivo y árboles frutales. La producción sería distribuída mediante la asociación barcelonesa canábica de autoconsumo (ABCDA).
Tras el asesoramiento jurídico se debatirá en pleno esta posibilidad. La propuesta supondría 30000 euros anuales para las arcas públicas. La población se beneficiaría de un número más elevado de puestos de trabajo vinculados al cultivo, secado y empaquetado de la planta. Los propietarios de tierras cederían hectáreas a razón de 400 euros por cada una y en concepto de arrendamiento. Las tierras de uso agrícola comunales dejaron de existir hace más de un siglo e impiden la total soberanía de quienes tomarán la decisión de seguir adelante con la propuesta. Pero a buen seguro dispondrán de terrenos propios o similares para satisfacer las necesidades del arbusto.
Desde la comisaría de “Mossos d’Esquadra” más cercana el jefe de investigación sostiene que la actividad que se quiere promover es delictiva. El cultivo de una sola planta asegura que lo es. Pero eso no importa en las cabezas de algunos mandatarios cuando se trata de salvarla. Si hay que modificar la constitución se modifica. Lo que suele fastidiar es meterse en camisas de once varas por asuntos que no son del interés de las élites aunque beneficien a la mayoría.
Consecuencia de los líos en los que se han metido los ayuntamientos en los últimos años, a falta de pan buenas son tortas. Ahora si hace falta se dan de hostias para hacerse con la capitalidad de residuos nucleares, incineración de basuras, vertederos, industrias químicas o burdeles y casinos. Por primera vez aparece en escena el cultivo oficializado de marihuana. En California siguen debatiendo si venderla a través de máquinas expendedoras.
Casi sin quererlo les acabo de relatar otra manera de poner fin a la quiebra de los municipios. Ésta, una forma muy convencional que todos conocíamos. La obsesión por un asunto llama si hace falta hasta las puertas de la poderosa droga. Las exposiciones universales ya no son lo que eran.
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Extraña calma en Grecia
Hace justo 10 días la superliga griega decidía interrumpir la competición durante toda la pasada semana. Los motivos son varios y se las traen. Podían haber levantado ampollas por sí solos.
En primer lugar hubo una falta de acuerdo entre la empresa estatal de apuestas sobre el dinero que aporta al patrocinio de la organización. Se trata del principal mecenas que por motivos obvios intenta recortar su generosidad.
Desde el extranjero la FIFA instó a la federación griega a proporcionar garantías suficientes de que una nueva ley gubernamental no entre en contradición con sus estatutos. En caso contrario actuaría contra el fútbol heleno. A estas intromisiones internacionales en Grecia ya deben estar acostumbrados y ni le deben dar importancia. El hecho que una federación vele para que el gobierno normativice en línea a la legislación deportiva sólo es posible en un mundo al revés. Las consecuencias de hacerlo suponen la amenaza del organismo internacional a excluír de las competiciones a los equipos helenos.
El proyecto de ley de tintes tan polémicos faculta a la comisión estatal de deportes profesionales a imponer sanciones a los clubes y realizar inspecciones sobre situaciones financieras. El mundo del deporte se había convertido en refugio de aquellos que sumieron el país en la bancarrota. El paraíso futbolístico equivalía a los más lejanos paraísos fiscales. Pero dentro de las mismas fronteras. Por ejemplo el trato con el fisco hacia los futbolistas era más favorable. Pagaban éstos un 23% y ahora pasarán a tributar al 45%.
A cambio de tanta dureza legislativa el proyecto contempla la posibilidad de que inversores extranjeros se hagan con acciones de clubes. Buena manera de poner coto a las evasiones de capitales que está sufriendo la cuna de la civilización.
Deportivamente desconozco qué efectos puede tener este cambio legal. Socialmente este fin de semana quedó en entredicho uno de los mitos que más escuchamos. No hay mucho pan y por unos días el circo está paralizado. Pero el país ha gozado de uno de los días más tranquilos recientemente.
Desde otra perspectiva más mediática podemos dudar de la tranquilidad que se respira en Grecia. Desde un enfoque más mercantilista podemos dudar del carácter deportivo de las competiciones actuales. Se lo insinué hace una semana. Días después en Grecia y mucho más cerca sigue esta deriva. En la liga BBVA ha quedado bastante claro que Javier Clemente se ha hecho cargo de un vestuario. No es un club cualquiera sino uno que salía en las noticias cuando su entrenador destituído se enfrentaba a las maneras de Jose Mourinho. El Sporting tiene garantizada la cobertura mediática continua. Independientemente de lo que ocurra en el terreno de juego. Allí donde al gobierno griego no se le permite legislar. Los partidos se siguen disputando en Gijón pero han pasado a la sala de prensa y continúan en los periódicos. En Grecia no se disputan por pataletas económicas.
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Una práctica que casi todos consideramos ancestral es la que nos sitúa en la cama durante la mayor parte de la noche. El fin todos lo conocemos e intentamos corresponder. De manera ininterrumpida la mayoría de la humanidad intenta conciliar el sueño durante aproximadamente 8 horas diarias. Las excepciones a esta casi norma son consideradas anomalías a tratar, como tantas otras enfermedades, o a tener en cuenta como los casos que confirman la regla.
Un estudio publicado recientemente desmiente el carácter histórico de esta manera de proceder. Concluye que dormir 8 horas seguidas es algo relativamente moderno. El pasado está plagado de todo lo contrario. Roger Ekirch tras 16 años de investigación encontró la manera de descansar de las sociedades tradicionales. Hacia el atardecer pegaban una cabezadita de un par de horas para luego despertar otras dos y volver a dormir otro rato a continuación. Las actividades relacionadas con estos lapsos eran variopintas. Desde la conversación o el rezo hasta el sexo.
Craig Russell y Foster Koslofsky que colaboran con la BBC continuaron todo tipo de estudios anteriores hasta llegar a la conclusión que les estoy relatando. Dormir 8 horas seguidas es antinatural y nocivo según los dos investigadores. A principios de 1990 un psiquiatra colocó 14 personas en la oscuridad total durante un mes. En el experimento estas personas regularon de la misma manera su ciclo de sueño. Durmieron cuatro horas, estuvieron despiertos dos horas y volvieron a la cama por otras cuatro horas. En los hábitos adquiridos, que no naturales, fundamentan la explicación de los crecientes trastornos del sueño. En este hábito fundamentan la explicación del creciente alcoholismo consecuencia de la ansiedad y depresión pertinente.
La historia, según los dos estudiosos, redujo el tiempo dedicado al descanso. La compresión de este periodo condujo a gran parte de la humanidad a comprimir el rato dedicado al sueño a 8 horas necesariamente seguidas. El trabajo y las actividades hasta la media noche se comieron parte de nuestro preciado tiempo de cama.
Las reflexiones que surgen a continuación de leer estas afirmaciones son múltiples. En primer lugar podríamos haber hallado una explicación de lo que consideramos la ancestral siesta. Quizás no sea una tradición tan arraigada en la historia. Podría tratarse de una deformación de los hábitos naturales. Nos ayuda a entender las anomalías de aquellas personas que permanecen grandes lapsos de tiempo sin dormir en plena nocturnidad. Nos ayuda a comprender un grupo de seres humanos que madruga porque no puede conciliar el sueño más de 4 ó 5 horas seguidas. Quizás vayan cojos toda la vida porque les falta el otro ciclo. También tenemos todo el derecho del mundo a poner en cuestión las conclusiones a las que se llega. La relación entre ansiedad, alcoholismo, abuso de drogas e insomnio creciente a lo largo de la historia reciente podría entenderse en ambos sentidos. Podríamos discutir al respecto si fue antes el huevo o la gallina. La cuestión de fondo es que dormimos en general de manera pésima y así es difícil desarrollarnos correctamente durante el día. Otra línea de investigación cara al futuro podría ser precisamente la contraria. ¿Cuántas horas es capaz el ser humano de aguantar despierto y activo de manera natural?
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Tal como les prometía la semana pasada en estas letras me dispongo a explicarles una sencilla manera de poner fin a los números rojos de los ayuntamientos. Tan sencilla como la resolución del sudoku que tienen aquí al lado. Por extensión otras instituciones públicas saldrían beneficiadas. Una solución contraria al discurso oficial que nos repite hasta la saciedad que todo lo deficitario sobra. También una solución contraria a mis propias convicciones. Soy de los que cree profundamente en los beneficios de la dedicación política no profesional. Por el bien de la democracia y de las cuentas públicas. Pero sirvo en bandeja esta alternativa a la alternativa para gusto de aquellos que escurren el bulto cuando se les habla de tomar el poder diseminándolo en cada uno de nosotros. Lo entienden de la misma manera cuando escuchan que les toca ser presidentes de la comunidad de vecinos o del club de petanca. Disfrutan con la dictadura antes que con la libertad. También es una propuesta para disgusto de todos aquellos académicos como los dos que desencadenaron esta línea. Se conforman complaciendo las exigencias de los mandamases. Hasta tal punto que detallan el camino a seguir sin trazar el más conveniente para los contribuyentes. No olviden que somos quienes les mantenemos. Los mandamases solamente reparten.
La pócima que les anuncio consiste en aumentar de manera notable el impuesto de vehículos de tracción mecánica (IVTM). Alrededor de un 1000%. Utilizando esta fuente de financiación actualmente de las entidades municipales me atrevo a decir que bastaría para terminar con el déficit inmediatamente y la deuda en un par de años. El pago de este tributo incluiría el seguro obligatorio a todo riesgo.
La prestación de los servicios asociados a la póliza se podrían realizar de dos maneras. Una muy sencilla sería la concesión al menor precio posible y mediante subasta a las empresas que hasta día de hoy se han encargado de asegurar los vehículos que circulan por nuestras carreteras.
Una segunda forma mucho más interesante y sinérgica con otras instituciones públicas sería asumir otros organismos las actividades relacionadas con el seguro obligatorio. La policía sigue patrullando por las carreteras y bien podría prestar asistencia mecánica o coordinarla. Los cuerpos militares más de lo mismo. En tiempos en los que estos cuerpos carecen de botines de guerra son totalmente deficitarios. Nada de lo que gastan genera retornos. Supondría el IVTM la posibilidad de mermar el déficit ya crónico de estas instituciones por este motivo evidentísimo. Además posibilitaría una simplificación en la gestión de los siniestros. Los mismos que los escribirían los gestionarían y dirimirían responsabilidades. Para ello cuentan con mayor experiencia que cualquier empleado de cualquier aseguradora.
La prestación de servicios de reparación se podrían realizar en talleres municipales. A día de hoy hasta los coches oficiales pasan por establecimientos privados a cambio de grandísimas facturas. Hacerlo en ese otro tipo de taller abarataría los costes y posibilitaría otro tipo de servicios sociales. El taller se suele dedicar exclusivamente a reparar. Podría dar un paso adelante en innovación. Un paso necesario para hallar mejoras del motor de explosión que redundan en los precios del repostado de todos. Un paso necesario que puede dar con combustibles alternativos a los actuales. En este punto es donde merece precisar la importancia que se gestione desde los ayuntamientos esta nueva manera de entender el IVTM. Los profesionales de una localidad tenderían a buscar nuevos combustibles con lo que disponen a su alrededor. Imagino que un mecánico valenciano probaría con las pieles de las naranjas y quizás un asturiano con el carbón. Hecho de caudal importancia cara a la sostenibilidad. Lo contrario que ocurre actualmente. Nos han vendido tecnologías que usan energías que no somos capaces ni lo seremos de generarlas. Pieza clave en el entendimiento de la pérdida de soberanía. Lo de las finanzas, deudas y moneditas continentales pura ficción.
Por unos momentos quizás les podría parecer que me olvidé de las empresas aseguradoras. No es exactamente así. Si hay que garantizarles un buen entierro se les garantiza. Con las primas recaudadas con el nuevo IVTM habría para todo tipo de ceremonias. Si hay que subastar a precios irrisorios sus equipos de asistencia mejor todavía para el déficit público. Dudo que importen estas empresas más que a la minoría muy minoritaria de su masa accionarial. Al ciudadano por un mismo servicio le es indiferente quien se lo preste. Lo que no olvidé jamás en todo el relato es que los milagros sólo ocurren en Lourdes y lugares similares. En economía siempre hay ganadores y perdedores.
Después de esta exposición les sigo reemplazando a conocer otras maneras de hacer frente al déficit municipal. Aquí como siempre en eggs-clusiva.
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Roque Cirigliano declaraba ante los micrófonos de la agencia EFE que el tren siniestrado en la capital argentina estaba en buenas condiciones y formaba parte de un servicio aceptable. Mientras los periodistas tomaban nota un grupo de pasajeros recogía firmas para denunciar el estado de los trenes. Una pasajera en concreto vociferaba si cincuenta muertos eran aceptables. Esta es la situación que se respira en Buenos Aires tras uno de los accidentes ferroviarios más trágicos en la historia de este medio. Roque Cirigliano es uno de los propietarios de la empresa que gestiona los servicios de cercanías argentinos. Los tentáculos de este apellido se extienden a la totalidad del sector del transporte del país americano.
La noticia la conocemos todos perfectamente y las reacciones no tanto. El accidente promete dejar secuelas penales y políticas. Por el momento las huellas informativas son suficientes para extenderme desde este espacio en la catástrofe. Tras el incidente se han levantado sospechas de relaciones entre el grupo empresarial y el ex-ministro Ricardo Jaime, acusado de corrupción. Los informes indican que podría haber deficiencias mecánicas en el material rodante. La forma de explotación del servicio mediante concesión implicaría una reflexión del papel de reguladores y empresas. Incluso la posibilidad de no renovar el privilegio a la empresa TBA. Una concesión en esencia es eso.
El misterio promete dominar los titulares de la prensa a partir del suceso en la estación de Once. Por la manera de prestarse el servicio el terreno está abonado. Aunque más intrigante es la razón por la cual no abren los informativos cada día impactándonos con alguna tragedia en los raíles indios. Viendo estas simples imágenes todavía me sorprendo:
También merece especial atención lo ocurrido en 1895 en la estación parisina de Montparnasse. La imagen de lo acontecido la tienen al principio de esta entrada. Pese a lo que puedan imaginar se saldó el incidente con una víctima que para más inri no viajaba en el pasaje del Granville-París. Aquel día los frenos Westinghouse no soportaron la aceleración de los maquinistas consecuencia del retraso en el trayecto. De manera parecida a lo ocurrido en la terminal argentina. Mucho más aparatoso en lo visible pero muy distinto en cadáveres.
Por si no tienen bastante agárrense al tren que en 1950 circuló entre Antwerp y Bruselas de manera muy peculiar. Estaba formado por una máquina de vapor y cuatro vagones. La máquina la regentaba un tal Gaston Meyer de 30 años. Antes de llegar a la primera estación el pasaje ya había notado una disminución sospechosa de la velocidad. Fue la única parada que realizó correctamente. Poco después un vigilante se daba cuenta que la máquina circulaba sin conductor. No obstante siguiendo las señales luminosas que advertían peligro por tramo conflictivo el tren aminoró la marcha. Maurice Tancre, así se llamaba el guardavías, avisó al siguiente de lo que había divisado. Llegado el tren al otro punto de vigilancia recibió señales luminosas de parada. Se terminó deteniendo en la penúltima estación. El maquinista había perdido la vida en el trayecto. Sin impacto alguno se saldó un conato de lo que podía haber supuesto otra tragedia. Otro único cadáver se contabilizó como en Montparnasse. Los forenses todavía no se explican cómo el fallecido pudo haber tomado el control de la máquina en la misma salida. Un servidor no se explica cómo las carencias en seguridad en el transporte no se traducen históricamente con masacres.
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Divergencia
Recientemente tuve la ocurrencia brillante de dirigirme a una librería de grandes dimensiones para intentar adquirir un par de libros. En el fondo algo me decía que estaba actuando por comodidad. Por el hecho no de pasar exactamente por allí pero sí muy próximamente.
Eran dos ensayos de economía publicados en tiempos presentes. Uno propone otro sistema alternativo al actual. El otro una explicación alternativa a la tan cacareada crisis. Esperaba algo más que palabras. Esperaba conceptos frescos para engrosar el conocimiento de lo que nos rodea. Tuve que esperar la respuesta tajante de la dependienta para convencerme del error en el intento. Tuve que esperar la negativa a solicitarlos al distribuidor para sentir la proximidad del muro donde me había acercado peligrosamente.
Los días posteriores he conseguido conciliar el sueño con la misma facilidad con la que lo hacía anteriormente. Pese a que otro libro es un excelente regalo para el entendimiento los intentos también lo son. La próxima vez ya sé donde no hay que volver. Por el bien de uno mismo y de los que nos rodean. El pataleo cansa y es hacia el estado que a veces nos encaminamos cuando nos dirigimos dirección al muro.
Las paredes son estáticas y nosotros los que transitamos entre sus laberintos. Con un poquito de sentido común corremos en campo abierto. Desorientados tendemos hacia la materia. Nos sentimos cobijados y respiramos para terminar suspirando cuando la materia nos engulle en sus entrañas.
Desconozco a día de hoy las novedades que encierran esos libros que ansiaba la semana pasada. Pero conozco otras muchas cosas por el hecho de no querer encontrarlos. Esa es la realidad. No hay excusas válidas. Ni lamentos. Ni censuras a reprochar. Hay infinidad de publicaciones en las estanterías más concurridas. Hay también infinidad de luz allí donde no llegan los destellos de los focos dominantes. Hacía tiempo que no intentaba leer específicamente un título. Tuve la ocasión de darme en los morros con un muro que me había negado a probar. Quien no desea nada no tiene este tipo de desilusiones. Tiene un mundo repleto de mercancías en las que intentar ilusionarse.
A vueltas con la regla de Bankia

Hoy habló Nouriel Roubini que por si no lo sabe es el gran gurú de la catástrofe. Las bolsas se pegaron unos buenos descensos. Dudo que la influencia de este economista haya tenido un grandísimo efecto en las cotizaciones bursátiles. El motivo es que alertó de consecuencias de la recesión que todos podemos o podremos contemplar. Parón en la economía de la eurozona, parón en la economía asiática y parón en la economía estadounidense. Como guinda al pastel recesivo posibles tensiones en Oriente Medio que ya no sé situar en el bando de la causa o el efecto. Me rindo y seguimos.
Hoy mismo también el gobierno anunciaba una medida de reactivación económica. Curiosamente las constructoras rompieron el ambiente pesimista generalizado. El motivo es que pretende el ejecutivo poner fin a la morosidad con los acreedores del estado. No tan curiosamente la constructora que utiliza menos hormigón de todo el país se anotaba un 10% de subida al finalizar la sesión. FCC debe tener gran cantidad de contratos sin cobrar de las distintas administraciones públicas y la bolsa así celebraba la decisión.
La banca no parecía estar tan contenta en cambio. En un extremo la construcción se apreciaba a contracorriente y en el otro el sector financiero sufría los efectos de las pérdidas. Serán estas empresas las encargadas de sufragar las facturas pendientes. Aunque no creo que sea negativa la oportunidad de constituir nuevos préstamos sí puede haberse percibido así el riesgo teniendo en cuenta la poca confianza con el avalador en última instancia de estas operaciones. Resumiendo, si quieren excusas las hay para todos los gustos. También a día de ayer se conoció que el gobierno procuraría ser condescendiente con los deshaucios de familias de renta más baja. A día de hoy se publicaron datos macroeconómicos no demasiado halagüeños. Pero vuelvo a lo anterior. Me rindo cuando veo consecuencias que intentan confundirse con causas. Prefiero no sumergirme en el desvarío numérico.
Existe una razón más poderosa para pensar en la maldad de la ocurrencia de Rajoy y sus secuaces. Les decía hace algunos días que la cotización de Bankia en la sesión del jueves anterior me parecía sospechosa. Posteriormente leí un artículo que relataba que el mismo día quien más compras realizaba del Banco Sabadell era el propio intermediario del banco. Intuyo que los pocos recursos líquidos que ostenta la banca son utilizados en operaciones de este tipo. Váyase a saber el motivo por el cual hay alguien detrás de la cotización de Bankia que no permite que el precio vaya más allá de los 3,05 euros. El viernes el vamos a llamarle fantasma de los 3,05 seguía parando cualquier golpe en ese nivel. Lunes y martes descansó pues las subidas hicieron acto de presencia y no se puso en duda esa cota. Pero hoy miércoles volvió con más ímpetu que nunca el individuo. La cotización no pasó en ningún momento del nivel marcado con su regla. Para cualquier duda divisen el gráfico de este enlace. Si observan uno de una sola sesión es más escandaloso todavía. Lo tienen al principio.
Hace tiempo me contaron un chiste que hoy recordé con lo acontecido. ¿Saben cómo diferenciar si un ordenador lo ha utilizado un hombre o una mujer? Por si hay restos de tipex en la pantalla. Entre los monitores de los ana-listos del banco de bancos, cajas y montes de impiedad seguro hay uno que tiene una regla incrustada. Investiguen. No es tan difícil.
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En un suspiro
En pocas palabras para no pertubar la fuente nutritiva que recibimos ininterrumpidamente. Sólo le diré al respecto que podemos estar varios días sin tomar alimento sólido pero no mucho más de veinte minutos se pueden privar algunos profesionales del aire que respiran. El resto de mortales pocos minutos suspiramos en estado sano. Tendemos a enfermar fruto no sólo de abstenernos a respirar sino también de hacerlo insuficientemente.
Respirando de manera sincrónica con nuestro movimiento la sangre fluye con mayor facilidad hacia todas las células. Los procesos corporales se realizan con mayor eficiencia. No es casualidad que se hayan constatado mejoras a lo largo de la historia en la digestión, sistema nervioso, piel, glándulas sobre todo pituitaria y pineal fruto de una respiración adecuada. Tampoco debe ser casual el hecho que tratamientos mucho más sofisticados en beneficio de la oxidación interna mejoren estados de pacientes que quizás, entre otras cosas o consecuencia de otros factores, pecaron de una mala respiración en el pasado.
Entre los mecanismos y sustancias que favorecen la oxigenación corporal contamos con técnicas procedentes de todos los continentes y épocas. Podemos practicar el ejercicio aeróbico más sencillo como caminar descalzo por cualquier camino libre de zarzas. Pero también podemos inscribirnos en cualquier centro deportivo tras haber desembolsado grandes sumas en matrícula y otras tantas en utensilios sofisticados para recorrer en 10 minutos la manzana más próxima, tomar una ducha y secarnos con las toallas diseñadas especialmente para la ocasión.
En el ámbito de las técnicas que nos acercan el oxígeno a los pulmones. Tenemos la opción de inscribirnos en el centro puntero de yoga de la otra punta de la ciudad, donde por supuesto vamos a llegar en vehículo tras no haber pegado ni golpe en el acelerador. También si lo deseamos tenemos la opción más cómoda todavía de acercar al profesor de técnicas respiratorias desde el lejano oriente para que nos imparta un curso a domicilio de cómo inspirar y expirar en beneficio de nuestra salud y perjuicio de nuestro reducido bolsillo.
En el ámbito de las sustancias es donde el inmovilismo puede llegar a niveles extremos. Tenemos la opción de someternos a tratamientos de ozonoterapia. Tenemos también la posibilidad de recurrir a otros oxidantes como el peróxido de hidrógeno o el dióxido de cloro siendo este último el más nombrado en los últimos años.
Siempre nos quedará la esperanza mientras respiremos. Más si lo hacemos correctamente. En estos momentos de ajetreo convendrían más que nunca las transformaciones aeróbicas. Desde nuestro interior oxigenado el mundo puede llegar a ser saludable.
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¿Será necesario convocar huelga general?

Los vehículos en situación de abandono son unos poquitos más que ayer y unos poquitos menos que mañana. En los inicios de la archiconocida crisis financiera miles de automóviles eran abandonados en vastos terrenos cedidos por autoridades aeroportuarias. De las factorías automovilísticas situadas alrededor de los grandes lagos estadounidenses la única salida viable encontrada a los ingentes stocks fue esa. El concesionario podía esperar eternamente para acoger la mercancía emblemática. Los talleres mecánicos pueden esperar mucho menos. Su espacio es todavía más reducido. Les urge cobrar la factura y librarse de un artilugio reparado lo antes posible. Ante la tardanza se apresuran a desmontar piezas y llevar los restos fuera de la circulación.
Un dato mucho más cercano en el espacio y tiempo que el comentado en los principios de estas cuatro letras es el que nos refleja la disminución en el uso del transporte privado en nuestras áreas metropolitanas. Los números globales carecen de componentes anecdóticos y casuísticos. Expresan realidades. La cotidianidad está marcada por el precio de la materia prima por excelencia. El barril de petróleo brent merodea los 120 dólares y causa estos estruendos.
La situación del transporte público tampoco es idílica. Empezando por la aviación y terminando por la carretera. Se mantiene en pie luchando contra los costes crecientes y la demanda estancada. El taxi no se encarga de suplir los abandonos de vehículos propios. Los antiguos propietarios de éstos probablemente utilizaran por última vez el coche para llevar al perro a la gasolinera.
Recientemente los analistas de mercados del gigante bancario Citigroup se han atrevido a decir que Estados Unidos y Canadá llegarán a ser autosuficientes energéticamente. La clave está en los aceites procedentes de arenas bituminosas capaces de contrarrestar la disminución anual alrededor de un 5% de los pozos tradicionales. Pese a estas palabras ilusionantes el mercado ha hecho caso omiso. La materia prima ha seguido aumentando de precio. El gobierno de los gobiernos sigue en sus trece manteniendo las tropas esparcidas por todo el mundo. Así es como sigue cobijándose el imperio del declive extractivo. Comprando y expoliando a marchas forzadas.
Aquellos que viven de transportar mercancías y personas notan cada día un poco más la presión de la soga que les circunda el cuello. Mientras los sindicatos van coqueteando con la convocatoria de otra huelga general. Sin darse cuenta que paralizados por inanición los flujos de mercancías se acabó el trabajo y la posibilidad de desplazarse hasta el puesto que figura en el contrato. Los transportes públicos no dan abasto. Dirigirse a la factoría sin materias primas podría ser en vano. Llegar hasta allí podría suponer incluso el peligro de no regresar. Si las fuerzas mayoritarias tardan demasiado en convocar el evento podrían encontrarse con la innecesidad de hacerlo. Por mucho paro que pueda ocasionar la reforma laboral más desempleo ocasionará la reforma pendiente del sector energético.
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Aunque los medios no hayan prestado demasiada atención al acontecimiento esta semana estuvo marcada deportivamente por la vuelta de Keita a los entrenos azulgranas. Con un calendario apretado la Copa de África en la que participaba se debió disputar mientras seguía liga de fútbol profesional, copa del rey y copas europeas. Si no cabe ni un alfiler en la programación deportiva una competición de un continente abandonado mucho menos.
El motivo de las apreturas del calendario pregúntelo a los medios de difusión. Pregúnteles porqué de viernes a lunes han organizado una sesión continua de terapia futbolística con recidivas los martes, miércoles y jueves. La respuesta bien podría ser la rentabilización de las retransmisiones por las que los imperios de las ondas enterraron miles de millones de euros. Terminó esta vorágine de rematar lo poco que tenían de deportivas las competiciones.
Los espectáculos hay que dosificarlos como los culebrones y servirlos a la hora que más convenga. El Tour de Francia hay que disputarlo para hacer coincidir la llegada a meta con una hora que pueda tener una audiencia aceptable. Aunque el pelotón se ase es necesario mortificarse de cara a la galería. Los octavos de final de Champions League ya no se pueden disputar en una misma semana. Ni deben enfrentar equipos de un mismo país. Hay que procurar retransmitirlos de uno en uno. Así es imposible hacer hueco a la Copa de África y al más mínimo chupito.
Pep Guardiola demostró la temporada pasada que no tiene ni idea de todo esto. Si sigue en el banquillo es gracias a que los resultados cosechados en el campo son espectaculares y le salvan el puesto. Pero fuera que es donde importa reconoció que Jose Mourinho es el puto jefe. Y así va en la liga. La justicia mediática le va colocando en su lugar. Va dirigiéndose progresivamente al canal televisivo que le corresponde. No es un entrenador para las primeras cadenas sino para las que emiten programas instructivos y de calidad como La2.
¿Un pueblo sin pueblos?

Un informe del instituto de economía de Barcelona presentado ante el portavoz del gobierno catalán Francesc Homs promete abrir el fuego académico de una sinrazón que a continuación les detallo. El documento firmado por dos economistas llamados Núria Bosch y Albert Solé propone entre otras medidas acabar con municipios de menos de 5000 habitantes, inviables administrativamente según ambos estudiosos.
No les falta razón a estos dos catedráticos de hacienda pública. La organización política del territorio es inviable tal y como la entendemos actualmente. Los ayuntamientos desaparecen consecuencia de la evolución financiera. O bien los hacemos desaparecer por practicidad política antes que la corriente se los lleve mar adentro. Pero confundir la institución que gobierna una jurisdicción con la propia jurisdicción es un error de calado en la base del estudio que deriva en conclusiones inciertas.
Como pueden leer en las primeras líneas de este mismo texto a estos dos sujetos disfrazados de economistas no les falta apoyo gubernamental. Tampoco académico. Recibieron en 2010 el premio Joan Sardà Dexeus y se dedican profesionalmente a costa de los contribuyentes a deformar personas en las aulas. Entre las cuales lo intentaron con un servidor pero no lo consiguieron. Ni lo lograrán desde la deriva irracional que muestra su última publicación.
El texto que seguramente están relamiendo en la mayoría de despachos políticos de nuestro país se las trae. La consecuencia más palpable de apostar por esta filosofía simplificadora sería una reducción de la democracia que ya no goza de muy buena salud. La reducción de la democracia tiene efectos devastadores económicamente. Supone un alejamiento entre consumidores, contribuyentes y gestores de bienes sufragados y proporcionados por una colectividad. Supone una ineficiencia constatable en pedanías de municipios donde cuentan con inadecuados o menores servicios que en pueblos donde se halla el ayuntamiento y también la mayoría de población. La historia está plagada de ejemplos en los que agrupaciones vecinales han batallado hacia la segregación por este motivo.
La causa de que un documento que dinamita la poca representatividad que tenía la política de la ciudadanía cuente con tanta adhesión es obvia. Los dos autores que en realidad no lo son adoptan las ideas de los manuales más extendidos. A falta de ideas propias para encontrar soluciones a la quiebra municipal buscan entre las recetas más convencionales y las aplican en la práctica. Para esa tarea propia de la fotocopistería no es necesario mantener ningún catedrático con el esfuerzo de todos. Es necesario denunciarlos por plagio y apropiación de un salario varias veces superior a los que se pagan en el gremio de la reproducción gráfica.
La solución a la quiebra local no es acabar con el 85% de municipios. Es introducir fórmulas que permitan gestionarlos de otra manera. Volviendo a la importante confusión de términos asumo que puede ser muy conveniente acabar con el 85% de ayuntamientos pero no con ningún municipio. Es distinta una cosa y otra.
Al contrario. Hay que multiplicarlos como las setas para situarlos por debajo del nivel desnostado de los 5000 habitantes. Es con esas cantidades de población con las que el poder municipal puede estar en manos de los vecinos de manera gratuíta. Es con esas cantidades de población con las que es posible ir tomando decisiones a cara descubierta y en asamblea cada cierto tiempo en la plaza, el polideportivo, la piscina, el teatro o el templo parroquial. Es con esas cantidades de población con las que es posible prescindir de procesos electorales costosos en instituciones supramunicipales. Con elegir algún representante cada cierto tiempo desde el gobierno donde todos estamos representados es suficiente para garantizar la democracia. Es tomando como base esas cantidades de población con las que es posible prescindir de los partidos políticos también en quiebra que pretenden enviarnos a todos al concurso de acreedores.
Próximamente en eggs-clusiva les reemplazo a conocer otra solución alternativa a la quiebra de las instituciones públicas. A los dos catedráticos les deseo unos felices recortes. Por el bien de la colectividad espero que se restrinjan al papel que los estereotipos otorgan a la mayoría del funcionariado. Tiren la fotocopiadora o utilícenla para reproducir sudokus. Si les sobra algún rato entre clase y clase no es necesario fumar. Mucho más sano es masturbarse en esos manuales e informes obsoletos.
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La línea visible
Casualmente tal y como levantaba la CNMV la prohibición de tomar posiciones bajistas sobre entidades financieras la evolución de las cotizaciones bancarias se tradujo en caídas generalizadas. La sesión de ayer en los mercados estuvo marcada por esta tónica. La reanudación de la práctica que sólo entienden los especuladores puso contra las cuerdas unos índices que en su totalidad tampoco sufrieron tanto como pudiera parecer. Pero eso no es todo en cuanto a la suspicacia abierta en el mundo de la fluctuación. Me atrevo a presentarles otra. La tienen en el gráfico que marca la existencia de una de los pocos bancos que se negocia entre los títulos del IBEX-35.

Pueden verlo perfectamente en la imagen que vale más que las mil palabras que les pueda transcribir. La entidad presidida por Rodrigo Rato se pegó un buen palo de salida. Tras la caída inicial una pequeña remontada para dar paso a lo que en otros gremios llamarían encefalograma plano. Lo curioso es que en el mundo de la fluctuación no encaja del todo este tipo de inmovilismo protagonizado ayer por Bankia. Menos cuando en la sesión de ayer se intercambiaron más de 12 millones de títulos. Algo que no pasa cada día. La mayoría de jornadas no pasa de los 3 millones y gracias. A mayor participación de especuladores debería oscilar más un título. De la misma manera que en una asamblea debería haber menos consenso cuanto más participantes se sumen.
Pero la línea que con cualquier regla pueden trazar hasta los más pequeños en el nivel de los 3,05 es visible. No hay duda alguna que contrasta con la mano invisible de la que nos hablaba Adam Smith en su obra. Al que visiblemente la mantiene parece que poco le importa lo que suceda más arriba de esta cota. Le preocupa que no se rebase para abajo. A final de sesión una pequeña subidita y a dormir tras el esfuerzo titánico en un jueves negro para la banca.
Desconocemos quién es el responsable de lo que ocurrió en la sesión de ayer en uno de los títulos bancarios. Desconocemos qué pretende pero sabemos del cierto que ahí está. Con el pasamontañas, gafas de sol y voz distorsionada actúa secuestrando la caída de un precio. La pretendida negociación que debe marcar el consenso respecto la evolución de una empresa echada por tierra. Más que consenso podríamos sentenciar que el cierre de Bankia que aparecerá en las portadas de los periódicos de hoy es una imposición de este sujeto.
Los mercados visibles negocian con todo este tipo de situaciones. No les estoy contando un hecho único en la historia bursátil, lamentablemente. Están concebidos desde la mayor confidencialidad posible. Los protagonistas actúan mientras el supervisor no se preocupa de lo que pretenden. Ayer sucedió este ferreo control a la baja. Mañana será otra cosa. Preguntarlo siempre se mantendrá imposible. Adivinarlo es lo único que nos queda. Pero mejor fuera de estas instituciones. Existen otros mecanismos de decisión en los que se exige actuar a cara descubierta, expresarse y decidir en público. Raramente una fuerza se podrá imponer sobre otra. Raramente tiene lugar la manipulación. Con la mano invisible a la orden del día.
Con el agua hasta el cuello
Banco CAM era una de tantas entidades financieras que sucumbió a los números rojos durante el ejercicio anterior. Las cifras de beneficios ascendentes estallaron en mil pedazos en los primeros envites de una crisis que tiene para rato. Hasta que usted, yo, él y ella además de decir basta actuemos seguiremos en un círculo vicioso con tintes de tsunami financiero y real.

Los datos agregados de producción europeos son para plantearse reformas urgentes en Bruselas. El PIB desciende a niveles continentales pese a las miles de medidas tomadas en el pasado reciente. Es la hora de reformar a fondo la propia manera de tomarlas. La actual se ha constatado fracasada.
La economía real se sumerge en el abismo dictado por entidades financieras. Eso dicen los manuales que usan en palacio. Pero no es menos cierto que las propias entidades financieras se terminan de sumergir entre el buceo prolongado de la economía real.
Banco CAM, que por algo lo nombraba al principio, ha suspendido el pago de intereses de una emisión de deuda subordinada y de dos de participaciones preferentes. El valor de mercado de estos títulos se lo puede figurar. No existe posibilidad de recuperar el capital por la venta de los títulos ni esperando los retornos trimestrales estipulados por contrato. Las pérdidas han desfigurado las finanzas y las finanzas a su vez desfiguran los beneficios. Los contratos firmados serán respetados en todo momento. No hay necesidad de ser malpensado. Simplemente leer todas las condiciones o preguntar a alguien de confianza que las hubiera leído.
Banco CAM se ha erigido con esta decisión de no pagar intereses de emisiones en primigenia de una práctica que se extiende sin remedio. Próximamente escucharán hablar sobre el impago de intereses de cédulas hipotecarias. Existen cláusulas que clarísimamente exponen la posibilidad de hacerlo si la morosidad de las hipotecas troceadas supera un determinado nivel. Por supuesto lo escucharán cuando la voz de los damnificados esté gritando en la calle. A los medios de comunicación masivos les cuesta informar de lo que va cociéndose a nuestro alrededor si no tiene tinte trágico, morboso o humorístico. Por eso les cuesta anunciar que la mayoría de la deuda que arrastran las comunidades de vecinos procede de banca y promotores inmobiliarios. Supone unos dos tercios del total. Pese a no estar escrito en ningún texto es consecuencia del sentido común. Si usted debe 100 euros a una monja y lo mismo a un asesino ¿A quién le paga en el momento de hacerse con un billete verde? La respuesta en este momento es lo de menos. Lo importante es que estamos a las puertas de un credit crunch y nadie se atreve a anunciarlo. Los mercados avisan un día tras otro. Gráficamente y amenazando como todos sabemos perfectamente. Y de la forma que desconocían y les acabo de contar. Donde no hay no puede haber. Es así de simple.
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Reforma laboral
Los tiempos de crisis dicen que corresponden a cambios. Uno de los que se esperaba desde hacía meses era el relativo a la legislación existente entre empresarios y trabajadores. La parte contratante esperaba una mayor flexibilización en las condiciones laborales. La parte contratada sigue esperando la paga mensualmente.

Tiempo atrás los grupos de presión empresariales lanzaban ideas en sus apariciones. Proponían la posibilidad de ligar salarios a productividad en lugar de hacerlo a otras variables como la inflación. Ese era el eje en el que giraban las mentes patronales. Ante la posibilidad de cambio insinuaciones al viento por si algún mandatario se atreve a recogerlas.
Imaginando el mundo extremo en el que deambularíamos de seguirse colectivamente los deseos empresariales presiento un vuelco brutal en las cantidades que casi todos recibimos a final de mes. Una revolución en toda regla. Nos sorprenderíamos. Alguno tendría que vender todos sus bienes y aún así no llegaría a hacer frente a la cantidad a adeudar. Las quiebras personales se añadirían sin duda a las empresariales. No crea que estos individuos a quienes me refiero se sientan en grandes despachos exclusivamente. A veces recorren kilómetros con grandes vehículos y mejores trajes. Venden mercancías en cantidades similares a la distancia que recorren y las frases que pronuncian. Otras veces inundan el mercado rebajando precios. Expanden las pérdidas de los dueños como nadie pero muestran sólo la presencia territorial actual y pasada para exigir grandes emolumentos. Con la verborrea que les caracteriza terminan expoliando cualquier dividendo a repartir.
En el otro extremo se sitúa la clave de todo. Desde el punto de vista empresarial estos otros damnificados merecerían estar en una isla desierta. No consumen porque no pueden. No cobran más que algún subsidio por lástima de algunos y financiado por los grandes contribuyentes de las arcas estatales. Si en lugar de haberse reformado la legislación laboral se hubiera tocado el código penal estos desechos inspirarían la recuperación de la pena de muerte. Son peligrosos según el empresariado pero sin embargo con la óptica tortillista una bendición para sus beneficios. ¿Se ha preguntado alguien por qué miles de millones de personas en todo el mundo se levantan cada día para ir al puesto de trabajo? La respuesta es fácil. Porque existen estos otros que no tienen la suerte y están en los límites de la miseria. Por esa razón hay que mantenerlos en esa línea.
Una reforma laboral que hubiera permitido superar la miseria a todos holgadamente nos dejaría sin razones para volver al lugar en conflicto. Una reforma laboral que hubiera relacionado totalmente salario con productividad hubiera significado tener que repartir ingentes cantidades a personal ajeno a la empresa.
Violencia cruzada
Malos augurios nos llegan desde la cuna de la civilización europea. Los dirigentes políticos sumidos en una deriva que les impide divisar otra cosa que no sean las deudas encendieron la mecha que terminó de prender definitivamente el domingo en las calles atenienses. Almenos lo hizo mediáticamente. La desesperación popular se ha transformado en revuelta generalizada. Los bomberos no daban abasto a

reducir los efectos de tanto pirómano. La policía que el día anterior se había declarado incapaz de atacar a la población volvió a ejercer de brazo opresor de unos parlamentarios reunidos en la cámara decisoria. Impidiendo la expresión de los manifestantes. Cerrando el acceso donde se decide el futuro del bienestar o llegados a estos extremos malestar generalizado.
En ámbitos políticos tras las votaciones a los recortes empezaron las purgas partidistas de los traidores. Entre dimisiones y expulsiones queda claro que nadie se fía de nadie en Grecia. La comunidad internacional tiró la piedra exigiendo el retorno inmediato de lo prestado. Pero no lo hizo directamente sino a través de cómplices que han terminado apedreándose multitudinariamente. En primera persona o a través de intermediarios. En los parlamentos no se quedan a la zaga. Convocan elecciones anticipadas con previsibles campañas extremas y opciones políticas en auge cada vez más alejadas de la oficialidad de las últimas décadas.
En esta guerra desatada en la cuna de la civilización no es fácil distinguir entre amigos y enemigos. La balcanización con la que se nos amedrentaba hace años va cogiendo forma. Hace tiempo nos están dibujando este concepto a ambos lados de unas paredes que se estrechan. No es un problema de secesiones territoriales sino de una recesión profunda y sin salida que paradójicamente nos empuja a huír. Aquello que no consigue la economía real lo pretendemos obtener lanzando una piedra. Cuando correr es una quimera la potencia del proyectil nos evade del mundo inmovilista. En el fondo del callejón sólo resta la opción de arrojar los ladrillos del muro al presunto opresor. Uno por uno y diente por diente. Sin saber del cierto quién es porque no hay confianza ni para preguntarle.
Dicen los entendidos que ayer en Grecia se escribió una tragedia preludio de nuevos acontecimientos continentales. Países en similar situación podrían seguir el rumbo heleno. La pregunta a responder sería en qué aspecto. ¿Nos conformaremos con importar la desesperación? ¿Nos conformaremos a secas? ¿Aprenderemos a andar solitos por las avenidas sin meternos en laberintos marcados desde las alturas? Seguramente la solución se hallará en un extremo como en Grecia. Pero antes de algún balanceo del que no nos va a librar nadie. Ya sea instigado desde muy arriba o desde el subsuelo. Lo contrario que ocurre en los mercados financieros. Duermen plácidamente una gran siesta desde finales del pasado verano. El despertar generalizado confluirá en primavera. Veremos en qué dirección se levanta el polvo.
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De Piqué a palacio
En la jornada deportiva de este fin de semana una realidad quedó clara. El F.C.Barcelona sigue disponiendo de un jugador que se apellida Piqué pero que no parece ser el mismo que en temporadas anteriores. Los dorsales no disputan los partidos. Los ganan o pierden las personas que saltan al césped. Como personas no siempre cuentan con las mismas capacidades. Ni físicas ni mentales. De la misma manera que la alfombra verde sobre la que se juega un encuentro también sufre modificaciones. A veces cumple la condición de alfombra y otras ni por asomo. Entre condiciones de jugadores, estado del terreno de juego y cuestiones climatológicas el equipo de la ciudad condal se despidió en Pamplona de la lucha por el título de liga. Deberá competir en competiciones coperas para salvar o magnificar una temporada que se prevé a priori de transición.
Una de esas competiciones que pueden teñir de cierto color azulgrana el actual ejercicio futbolístico es la Copa del Rey. La clasificación para la final está asegurada y se prevé tanto o más polémica que la edición 2008-2009. Fue en una final con los mismos contendientes que los actuales donde por vez primera Juan Carlos I era abucheado de manera multitudinaria.
En aquella época que parece tan lejana el sentimiento mayoritario frente a la monarquía era parecido a la indiferencia. De la misma manera que las personas cambiamos los tiempos pueden traernos novedades o no. Los 3 años que nos preceden han ido acelerando las sospechas hacia la casa real. Más que un trieno en este aspecto hemos recorrido tres décadas. Las condiciones económicas exigen culpables y mirando hacia la cúspide del estado los encontramos fácilmente. Unos meses después otra final de copa, en este caso de baloncesto, nos ofrecía imágenes de este tipo:
El próximo abucheo para el cual no resta más de un trimestre quizás adquiera una relevancia distinta. Lo protagonizarán dos aficiones de equipos situados en territorios descontentos con sus actuales fronteras. Eso como siempre. Pero a la vez en un contexto de linchamiento mediático y popular hacia la institución medieval. Desde todos los lugares. Tanto centrales como periféricos. Por primera vez en esta crisis de confianza hacia la monarquía un apoyo inesperado llegará por parte de los mismos que iniciaron la contienda. Viniendo de quienes vendrán los silbidos es de suponer que marcarán un trauma en las consciencias que poco a poco se van volviendo republicanas con el decurso de los acontecimientos. Los díscolos silbidos de catalanes y vascos ayudarán a legitimar un poquito más una institución que agoniza. Si las dos aficiones procedieran de unas tierras que claman por la secesión y además la monarquía absoluta tenga por seguro que lo que sucederá en la próxima final de copa desencadenaría la llegada inminente de la república. Los conflictos territoriales son así de estúpidos.
¿quitamos hierro al asunto?
He conocido gracias a una de las secciones más inquietantes de la prensa española una postura novedosa respecto la práctica de herrar a los caballos. Pierre Enoff confiesa en esta entrevista publicada en la sección “la contra” de “La Vanguardia” su contrariedad a hacerlo.
La historia de la práctica se remonta según el mismo a la primera cruzada. Por necesidades de estabulación de los caballos se creyó que la herradura protegería a los animales del contacto con sus propios orines. Una práctica sin fundamento pero que dura ya algún milenio. El dato más escalofriante para poner en duda una tradición muy arraigada es la edad a la que cuenta que mueren los animales sin herradura. A los 50 años frente a los 10 a los que son sacrificados por enfermedad los que son herrados.

Las razones son varias y no nos deberían sonar extrañas a unos seres humanos que no debemos diferir demasiado de los equinos. Las apreturas nos lastiman la circulación sanguínea. Los metales crean interferencias en un organismo comunicado de forma compleja. Las incisiones provocan modificaciones del medio interno.
El resultado de las prácticas en el propio cuerpo en las que añadimos hierro las sabemos de carrerilla. Desde infecciones recurrentes hasta la muerte en caso de estar en contacto con según qué tipo de ondas. Existen tatuajes con componentes metálicos que impiden la realización de una resonancia magnética. Pero sin embargo el piercing sigue en auge. Cuando las herraduras de los caballos están más discutidas que nunca los hierros se trasladan masivamente al ser humano para devolverlo a la edad media.
¿barra libre o facturas?
Forma parte de la tradición empresarial celebrar el año nuevo aumentando precios en multitud de productos. El transporte público no fue la excepción en 2012. Iniciamos el ejercicio con subidas de tarifas por encima de la media del IPC en casi todos los medios. En algunos casos fue tan descomunal el incremento que desencadenó reacciones populares contrarias a la medida auspiciada por las autoridades públicas. El fin que persiguen significa reducir la aportación vía impuestos al transporte aumentando la recaudación en taquilla.
Veamos a continuación de manera sencilla las alternativas que disponemos a la hora de sufragar el dispendio que suponen los desplazamientos masivos. De forma sencilla con un ejemplo clarificador.
En un país hostelero sabemos perfectamente que hay dos tipos de establecimientos en cuanto al cobro de las consumiciones se refiere. Existen una mayoría de locales que computan todo aquello que el cliente consume. Al final pasan la factura y santas pascuas. Hay otros lugares minoritarios que cobran al entrar un precio fijo permitiendo engullir todo aquello que los estómagos son capaces de asimiliar. Respondiendo a la pregunta dónde se tiende a comer y beber más encontrará la solución de cuál es la manera de incentivar la utilización de algo. Si ha visitado alguna vez locales de pago equitativo de la factura habrá podido presenciar secuencias de indigestiones y vómitos. Los males todavía mayores los habrán sufrido en casa en silencio algunos comensales. Es el punto débil de la práctica de compartir costes. Acostumbrados a la restricción imperante tendemos al abuso. En las barras libres de locales nocturnos queda bastante claro contemplando el ambiente a partir de ciertas horas. En el caso que nos ocupa no es difícil encontrar pasajeros con derecho a viaje gratuíto realizando espectaculares trayectos de tan solo una parada en una ciudad. U otros montados todo el día en el recinto acondicionado.

En el otro extremo en el que el coste del viaje se traslada enteramente al pasajero también sabemos que llegamos a situaciones indeseadas. Son habituales maneras de colarse irrespetuosas con el resto de viajeros con los precios actuales. A precios superiores la violencia podría devenir extrema. Pero no se crean tampoco que este fenómeno es exclusivo del sistema de tarificación personal. En el supuesto que el alcalde decida la barra libre en un establecimiento financiado mediante impuestos también podrían sufrirse altercados para acceder al local. Similares a las trifulcas en altas horas de la madrugada para acceder a una copa o una dosis de cierta droga a precios prohibitivos.
El sector público y varias entidades privadas se marcaron hace tiempo el objetivo de incrementar el uso de las formas de transporte colectivas de personas y mercancías. El camino marcado por la respuesta anterior también vale para los políticos. Cualquier medida que signifique un mayor pago del servicio en taquilla debería tender a reducir su uso. Cualquier medida que signifique un mayor pago del servicio a priori tenderá a incrementarlo.
El motivo es obvio pero se lo sigo contando. De alguna manera el estado a través de su poder coercitivo nos obliga a pagar el transporte público cada año independientemente de que montemos o no en él. Como si quien le cobrara la barra libre no fuera el camarero sino el alcalde a cambio de permitírsele el banquete a diario en el establecimiento.
Una alternativa política de fomento del transporte público podría ser perfectamente el procesamiento y encarcelamiento de todo aquel que use en más de cierta cantidad el transporte privado. Por falta de poder coercitivo no será. Las instituciones estatales lo poseen todo. Pero como puede deducir es una manera costosa de fomentar el uso de algo. Es costoso que el alcalde se dedique a perseguir aquellos que no se alimentan en el comedor abanderado por el ayuntamiento. Es mucho más sencillo utilizar el poder en la factura impositiva y después gastar la recaudación en aquello que se pretende fomentar. Pero es dificultoso distinguir en la ciudad quién sufraga el servicio con impuestos y quien vino de fuera a pasar unas vacaciones.
Preferencias a parte porque hay tantas como ciudadanos gustarán más o menos las medidas adoptadas por los gobiernos. Si algo podemos afirmar es que las últimas en relación a las tarifas del transporte público deberían marcar un retroceso en su uso. Como anuncian las organizaciones sociales que difunden los valores del transporte colectivo en esa línea andaremos durante los próximos tiempos.
Aunque todo parezca muy sencillo la cuestión no lo es tanto. Conjugar presupuestos e ingresos se hace difícil. Conjugar voluntades multitudinarias lo es mucho más. Mucho conocemos de lo que nos cuesta un billete de tren, la televisión pública o la sanidad a cada uno. Basta con dividir los recursos gastados por los usuarios. Poco sabemos de lo que pagamos en realidad por viajar con ciertas empresas privadas. Abundan tanto como los tipos de subvenciones más o menos transparentes. Como si entráramos en un local de pago sin saber si está el servicio parcial o totalmente sufragado, aunque sin embargo paguemos. Esa sin duda una manera menos adecuada de incentivar el uso de algo. Con el tiempo aparecen las tan temidas suspicacias para terminar difuminando cualquier incipiente voluntad multitudinaria.
Revuelo en el sector aéreo
¿Cómo debemos interpretar los acontecimientos que siguen a la crisis de Spanair? Sin ninguna duda tal y como lo proponía en publicaciones pasadas en estas mismas páginas. El sector aéreo está tocado y a la crisis de Spanair le sigue un expediente de regulación de empleo en Air Nostrum. Empieza siendo temporal pero no augura buenos síntomas. La caída de la aerolínea catalana sólo es celebrada por parte 
del energúmeno de siempre. Aquel que todavía cree que su empresa será una de las pocas supervivientes en el sector aéreo dentro de pocos años. El pastel no se repartirá sino que se racionará que es muy distinto. Pero Michael O’Leary todavía no lo entiende y celebra la debacle ajena en lugar de poner sus barbas a remojar.
En Italia a falta de gas natural ruso, cosa que supone un 18% del total, están que se congelan. Las temperaturas ayudan pero el modelo energético sentencia un país entero al frío. Las alternativas gubernamentales no pueden ser otras que tirar de otros hidrocarburos a falta de uno en concreto. Los que piensan en negro no tuvieron otra ocurrencia que no sea quemar derivados del petróleo en centrales eléctricas para compensar la pérdida del 18% de una materia prima.
El mercado es aquella organización que a menudo decimos que nos sentencia con calamidades. Una calamidad a la que ya nos deberíamos estar acostumbrando es la carestía de combustible. Cuando la coyuntura no es favorable notamos lo difícil que puede llegar a ser calentarse o viajar sin el líquido dominante. El mercado a través del precio puede llegar a poner en peligro miles de aventuras colectivas o empresariales. Una de ellas se llamaba Spanair y otra Air Nostrum. Son estos sueños consumidores intensivos de energía los que más peligran en un escenario de precios crecientes del crudo. Deberán adaptarse de manera mucho más ingeniosa que sorteando migajas a bordo, reduciendo personal, solicitando a los empleados cobrar en cuentas de bancos gibraltareños, manteniendo la flota en países tercermundistas, exprimiendo pilotos al borde de la somnolencia o creando la tarifa de pie.
Deberán adaptarse a la carestía energética o cambiar la fuente de la que beben. La estrategia de las aerolíneas supervivientes de trasladar los incrementos de costes al consumidor en forma de reducción de calidad del servicio está al borde del agotamiento. Como el petróleo barato hace tiempo lo recordamos como un hecho histórico pero que no se repetirá. En la gasolinera encontrará la respuesta de porqué quiebran tantas empresas del sector aéreo en los próximos años. Más allá del petróleo encontraremos la solución definitiva al problema. Dudo que los dirigentes empresariales y políticos estén por la labor. Energía cara para racionar no les faltará y eso les encanta.
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