Con el fin de entretener mentes acuciadas en el vacío de un desplazamiento se inventaron las revistas de pasatiempos. Un juego muy tradicional es el que nos propone relacionar conceptos, personajes o animales encontrando similitudes, relaciones, características comunes…
Si en uno de esos ejercicios hubiera una columna donde aparece el presidente Artur Mas y en otra el presidente Rajoy no tendríamos ninguna duda. Trazaríamos una línea fírmemente recta. Pero no por el cargo que ostentan sino por lo que representarán en la historia de nuestra economía. Ambos siguieron la política de ajustes puesta en marcha por los gobiernos anteriores al que presiden. Ambos los incrementaron por el bien de todos los ajustados. Ambos se reúnen y escenifican contrariedades para que intentemos borrar una raya que hemos calcado en la página posterior.
Si en uno de esos otros viajes leemos la palabra Soraya nuestra antena perceptiva podría sufrir una interferencia. El renovado PSOE ha decidido colocar una tocaya de la que todos estábamos suficientemente familiarizados por sus apariciones en intereconomía. Dudo que esta novedad socialista profundice tanto en el canal de Julio Ariza. Ni así cuela para ganarse al electorado intereconómico.
Lo que cada día cuela menos en todos los canales es la desigualdad de enfoque en los distintos partidos. Se parecen tanto sus puntos de mira que los gestores públicos juegan a confundir con los nombres propios de los portavoces si hace falta. Caminamos al ritmo que caminábamos cuando el PP dirigía la economía en los tiempos del todo va bien. Caminamos de la misma manera que lo hacíamos cuando iba requetebién con el PSOE de Zapatero. Su endogamia es extrema para salvar el chiringuito:
Nuestro divorcio paulatino nos lleva a caminar más velozmente. Haciendo camino al andar despojados de las ideologías en las que no hemos estado formados. Porque su sistema educativo no nos las podía transmitir. Algo normal debido al olvido generalizado entre quienes dictaron los planes de estudio. Algo que nos sitúa en la práctica absoluta que ellos dicen gestionar en beneficio nuestro. En la práctica donde estamos instalados ya no leemos lemas socialistas cuando escuchamos una rueda de prensa a una portavoz ante un fondo rojo. Leemos Santander. Tras ver el vídeo siguiente intente dibujar la línea desde la revista de pasatiempos hasta la sucursal más cercana:
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