
Tras la finalización de los encuentros de la penúltima jornada de liga en la máxima categoría casi todo el pescado está vendido. Pero esta temporada no va a sucerder exactamente así.
Los títulos se quedarán en las vitrinas de quienes los consiguieron en el campo. No ocurrirá como en el mundo del ciclismo, en el que varias semanas después de disputarse una competición tenemos noticias de positivos en las muestras pendientes de analizar en los laboratorios. Así que felicidades por una parte al campeón y a esperar lo que acontezca en los despachos durante el verano, con el permiso de la última jornada que va a ser lo de menos.
Como es tradicional el 30 de junio la liga no termina. Empieza la siguiente. Finalizan contratos de algunos jugadores a quienes habrá que despedir para siempre. Se marchan entrenadores para no dirigirse a ninguna parte. La delicada situación financiera de los clubes requiere cuidado con las renovaciones pero mucho más con las novedades. Serán pocas en el campo y muchas en los despachos.
La primicia que nos deparará la pretemporada futbolística seguramente sea la continuación de la competición actual. La que el próximo fin de semana llega a su conclusión se alargará previsiblemente unos meses más. Hasta que las cuentas no se aclaren no será definitivo el cuadro de conjuntos que lucharán por la supervivencia en una u otra categoría.
Algunos clubes con mayor o menor historia cuelgan de un hilo. El proceso que amenaza con la desaparición lo iniciaron hace tiempo y este verano vamos a ver las primeras consecuencias. Lo conseguido en el terreno de juego puede torcerse en los despachos y viceversa. No como consecuencia de ninguna denuncia que raramente llega entre integrantes de un mismo gremio. Por mucho que se hable de partidos amañados en la última jornada, penúltima o incluso en la antepenúltima ninguna palabra hiriente va a quedar escrita en papel alguno.
Las actas recogerán insultos y pocos agravios más. El silbato pitará el fin de una parte de la temporada. La otra se empieza a disputar más pronto de lo habitual. Hay tiempo más que suficiente para aupar equipos mal clasificados en la división de plata en lo más alto de la liga de las estrellas. Los huecos habrá que rellenarlos con imaginación y prisa. El suspiro acompañará el silbato inicial del próximo campeonato. Por motivos a los que no estamos acostumbrados. Será entonces cuando verdaderamente termine la actual competición.
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